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DEL HAMBRE TAMBIÉN SE PUEDE PROFITAR

  Lillian Calm escribe: “Los números de la pandemia aumentan pero, ¿a cuánto llegarían sin los esfuerzos del ministro de Salud, Jaime Mañalich, por hacer frente al Covid 19 como si se encontrara en un campo de batalla de esos que no dan tregua alguna?”. No tengo empatía alguna hacia el ministro Mañalich. Lo encuentro, sin conocerlo personalmente, poco simpático, poco amable. Pero si de mí dependiera le levantaría una estatua, ya, ahora, y en un lugar donde el chileno sin cultura no pudiera jamás derribarla. Los números de la pandemia aumentan pero, ¿a cuánto llegarían sin los esfuerzos del ministro de Salud, Jaime Mañalich, por hacer frente al Covid 19 como si se encontrara en un campo de batalla de esos que no dan tregua alguna? Fui muy crítica de La Moneda por su respuesta (perdón, por su no respuesta) ante el denominado estallido social que prácticamente destrozó un país que, si bien queremos con toda el alma, nunca alcanzó en años pretéritos el carácter de aquellos que fueron v...

EL PAPA Y SU LIBRO MÁS ALLÁ DE LA PANDEMIA

  Lillian Calm escribe: “Aparece cuando Italia, Europa y parte del mundo comienzan a vivir  el desconfinamiento, uno de los términos que la Real Academia de la Lengua está estudiando para incorporar en su diccionario. Ello ocurre cuando paradójicamente en Chile tenemos un mayor deber de confinarnos”. Un niño aferrado a la mano de su padre camina por el que quizás es uno de los tantos recovecos romanos hacia una calle plena de luz. Atrás, intuyo, dejan la pandemia. Me parece, al menos es mi interpretación, que se dirigen con un paso más firme que el que estamos dando nosotros ahora, directamente hacia el futuro. Esta fotografía ilustra la portada de un libro digital. Su autor es el Papa Francisco y se titula  La vita dopo la pandemia  (  La vida después de la pandemia ). Aparece cuando Italia, Europa y parte del mundo comienzan a vivir  el desconfinamiento, uno de los términos que la Real Academia de la Lengua está estudiando para incorporar en su diccionari...

DUDO Y LUEGO… SIGO DUDANDO

  Lillian Calm escribe: “Dudo de la falsificación de contenidos, ya no de cualquier información del momento sino también de textos de reconocidos autores. Estos son maquillados a voluntad de quien los altera con quizás qué objetivo oculto y luego procura hacerlos pasar por verídicos. Hoy ya constituyen una verdadera plaga en el mundo de las tan mentadas redes sociales. O virtuales”. El título de esta columna nada tiene que ver con Descartes y su “pienso, luego existo” o como quiera que se traduzca (hay distintas opiniones) su planteamiento filosófico “cogito ergo sum”. Lo que es yo, dudo y luego… sigo dudando de algo muchísimo más a ras de tierra.  Dudo de la falsificación de contenidos, ya no de cualquier información del momento sino también de textos de reconocidos autores. Estos son maquillados a voluntad de quien los altera con quizás qué objetivo oculto y luego procura hacerlos pasar por verídicos. Hoy ya constituyen una verdadera plaga en el mundo de las tan mentadas red...

BRASIL EN TIEMPOS DE BOLSONARO… Y TAMBIÉN DEL COVID

  Lillian Calm escribe: “Es difícil entender lo que ocurre en ese país de 211 millones de habitantes y el más poblado de América Latina. Y ello cuando además vemos al mandatario enfrentado en picada no solo contra las medidas tomadas para evitar la propagación del Covid-19 sino a sus propios ministros o, más bien, a quienes fueron miembros estrella de su gabinete”. Clama verdaderamente al Cielo (no encuentro otra expresión) observar al Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acercarse sin mascarilla a saludar de mano a multitudes de personas y ser él quien encabece, como sucedió el domingo pasado, una manifestación contra el confinamiento impuesto por los gobernadores. Ante esto muchos creen que Bolsonaro no le teme al Covid porque ya se habría contagiado. Ello se presume porque a principios de marzo viajó a Estados Unidos a entrevistarse con el Presidente Donald Trump y, al regreso a Brasil, más de una decena de integrantes de su delegación habrían dado positivo. Al mandatario le ha...

SERGIO ONOFRE JARPA

  Lillian Calm escribe: “Supo alejarse a tiempo de la vida pública de una vez y para siempre, y entonces viajó a refugiarse en su campo donde podía incluso vestir con sus queridos aperos de huaso.  Amante genuino de Chile, de lo chileno, del campo, del caballo,  días después de su muerte me asomé a través de un video a su funeral en el Parque del Recuerdo. Aparecían poquísimas personas, según las normas debido a la pandemia; y se oía la voz de alguien que guitarra en mano entonaba una canción muy suya…”. Lo recuerdo como si fuera hoy. Era la hora de almuerzo. Estábamos sentados alrededor de la larguísima mesa del comedor en la embajada de Chile en Argentina, ahí en la bonaerense calle Tagle. La conversación era distendida, a lo mejor artificialmente distendida ya que flotaba en el ambiente el peligro de una guerra. De pronto apareció un secretario y se dirigió, nervioso, a quien hacía de cabecera. Le dijo algo al oído y el entonces embajador Sergio Onofre Jarpa, con gesto...

A LOS MUERTOS DEL COVID

  Lillian Calm escribe: “…tras esos fríos guarismos hay muchos ‘yo’, tantos como muertes anuncian diariamente los medios informativos. Detrás de esas cifras hay personas con sus nombres y apellidos, con sus vidas, sus familias, sus preocupaciones, sus inquietudes, sus anhelos y esperanzas”. Cuando oigo que ayer en tal parte -no solo en Chile sino también en otros países-  los muertos por la pandemia apenas fueron X me da un vuelco no solo el corazón, lo que suele ser un lugar común, sino también el alma. Porque el alma, al menos la mía, también suele dar vuelcos. Por supuesto, y no lo niego, X es menos que Z y ya es un avance, un verdadero logro contra el virus. Un deseado aplanamiento de la curva. Por lo demás, si no es con números cómo vamos a sumar, cómo llevar la contabilidad de miles y miles, cómo se pueden elaborar estadísticas y tasas de letalidad…  Pero sin convencerme siempre tiendo a lo mismo: al menos en mi imaginación, a tratar de desglosar esa X. Y la desglos...

MAQUIAVELO MÁS VIGENTE QUE NUNCA

  Lillian Calm escribe: “…singularmente, no conoció a los ‘príncipes’ del siglo XXI (algunos más de peso y otros, aunque utilice un término vulgar, más bien de pacotilla), pero ya en el siglo en el que vivió sin duda tenía mucho donde inspirarse”. No recuerdo si fue en la Universidad pero en algún momento, más por obligación que esparcimiento, tuve que  leer “El Príncipe” de Maquiavelo: un libro escrito en el siglo XVI, verdadero tratado político, que sin que siquiera se lo imaginara su autor,  se retrotrae al pasado y se proyecta al presente de nuestros días. Más aún pareciera tener cada vez mayor vigencia. Maquiavelo, singularmente, no conoció a los “príncipes” del siglo XXI (algunos más de peso y otros, aunque utilice un término vulgar, más bien de pacotilla), pero ya en el siglo en el que vivió sin duda tenía mucho donde inspirarse. Decidí escribir esta columna y traer esa obra hoy a colación tras oír la homilía virtual (claro, en estos tiempos de pandemia imposible q...