Entradas

EL ADIÓS A LAS GRANDES ESTADISTAS

  Lillian Calm escribe: “ Lo   que resulta singular es que en dieciséis años de mandato, la gobernante más destacada del planeta esperó hasta estos últimos días de su cuarto período para confesar con cierta reticencia que es feminista. Es decir, no usó de esa condición para agregar absolutamente nada a su personalidad ni menos a su estatus de liderazgo”. En estos días la Merkel se va de nuevo. Y digo de nuevo porque si bien ahora se va de veras, hace unos meses las  fake news  ya la hicieron partir. He estado recibiendo, desde principios de año, un Whats App que encierra minutos y minutos de aplausos para despedir a la canciller alemana Ángela Merkel. Aunque pone la piel de gallina, ese Whats App es falso y es uno de los bulos que se ignora con qué propósito -estrategia política o simple ocio- se han fabricado para invadir las redes sociales. Esta noticia falsa o  fake news  se titula: “Alemania se despidió de Merkel con seis minutos de calurosos aplausos”....

LA SORPRENDENTE REVISTA TIME

Lillian Calm escribe: “Miro con una mezcla de simpatía pero a la vez recelo determinadas actitudes estadounidenses. Incluso llego a pensar que por muy brillantes que sean ( y los hay muy brillantes), no entienden nada de nada. O, tal vez, muy poco de todo. Al menos para mí la revista   Time   es la esencia misma del ser yanqui (si es que persiste un ser yanqui a estas alturas), y lo yanqui siempre me ha producido apreciaciones encontradas”.     Y una vez más… me sorprendió la revista   Time . Esta vez al elegir a Elisa   Loncón   entre las cien personas más influyentes del planeta ( the   world`s   most   influential   people   2021 ), junto a   Joe   Biden ,   Xi   Jinping ,   a Harry y Meghan, y a otros catalogados como los más influyentes del año. Pero ella, la   Loncón , a diferencia del resto, aparece destacada en la portada.   Sin embargo lo que más me sorprende es que me haya sorprendid...

MI AMIGA AMELIA

  Lillian Calm escribe: “Había mucho que decir de ella, pero al no decirlo, al omitir sus cualidades y condiciones, y también sus muchas anécdotas plagadas de sentido del humor, pude advertir cómo esa despedida final retomaba esa solemne sobriedad de tantas ceremonias de antaño. De lo mejor del viejo Chile, el que alcanzamos a conocer y del cual tanto debemos preservar en estos tiempos difíciles”. Hace solo unos días murió mi amiga Amelia. Amiga desde hace más de cincuenta años y debo admitir que, a pesar de conocerla tanto, no sé realmente qué diría si leyera estas líneas. Me inclino a creer que no le gustarían nada. Y no por errores de sintaxis o faltas ortografía, que espero no las haya (y que era uno de los temas recurrentes entre nosotras), sino porque en su sobriedad pidió que nadie, fuera del sacerdote en la homilía de la Misa, hablara en su funeral. Había mucho que decir de ella, pero al no decirlo, al omitir sus cualidades y condiciones, y también sus muchas anécdotas plag...

A EMBANDERAR CHILE

  Lillian Calm escribe: “Fueron centenares los ciudadanos de diferentes ciudades que salieron a gritar ‘viva Afganistán’ y, también, consignas en que advertían que su bandera no sería profanada. La prensa internacional reprodujo el clamor de una mujer: ‘Sacrificaré mi vida por esta bandera’. Qué lección para nosotros, los chilenos, pensé”. Poco antes de que en Afganistán se produjera la gran debacle -yo diría, mandada a hacer desde el exterior- su pueblo le dio al chileno una gran lección. Ellos, los afganos, se enorgullecen de una bandera también tricolor. Son otros sus colores, pero el rojo es común a la suya y a la nuestra. Sin embargo, en vez del azul y blanco, la afgana lleva negro y verde. Me impresionó observar esas imágenes que mostraban cómo, ante el avance talibán, multitudes salían a defender su emblema de tres colores. ¿Defenderla de qué? De que se izara en su reemplazo la bandera blanca con la inscripción negra del movimiento integrista musulmán. Es decir, otra bandera...

EL CARAMELO

  Lillian Calm escribe: “Toda esta historia se conoce: en chileno Provoste desbancó a Rincón como candidata presidencial, y para zurcir el remiendo y sanar heridas o, más bien, conseguir que Rincón volviera a sonreír, se le agenció la presidencia del Senado, desbancando ahora de paso a Carolina Goic… a quien todavía no se le da caramelo alguno”. Quizás el escándalo de la Lista del Pueblo -el de las firmas fraudulentas- haya opacado el complot Caramelo. No: complot no es la palabra. Es demasiado fuerte. Llamémosle, mejor, la trama Caramelo, porque si bien se urdió una trama resulta que esa trama es lícita. No es elegante, pero reconozco que no tiene nada de fraudulenta. A mi juicio todo se hizo mal. ¿O bien, para algunos? ¿O algunas, para estar a tono con esa jerigonza mal llamada idioma inclusivo? Resulta que Carolina Goic estaba a punto de asumir la presidencia del Senado. Era de esos secretos a voces: sería elegida por sus pares de la Democracia Cristiana (partido que mantendría ...

LA GRAN DERROTA DE BACHELET

  Lillian Calm escribe: “¿Será que a Michelle ya no le hacen caso? Imposible aún responder esa interrogante. En todo caso Paula era de su grupo más personal, por explicarlo de alguna manera, con quien compartió no solo lides nacionales sino también internacionales.  Y era mujer, lo que ha pasado a ser el ideal en estos tiempos…”. Si hablamos de derrotas, la primera derrotada de la consulta ciudadana del domingo no fue Paula Narváez, apenas una pieza menor en el contexto nacional. La gran derrotada fue Michelle Bachelet, quien ya ha llegado a reinar en ligas internacionales. Si incluso se la visualiza como eventual candidata a la secretaría general de la ONU, una vez claro está que su actual titular, el ex primer ministro portugués António Guterres, quien asumió en enero de 2017, cumpla su segundo mandato, es decir, por allá por 2026. Por lo demás si bien los  curriculum vitae  de Bachelet y Guterres nada tienen que ver, en lenguaje ONU no son disímiles: Guterres fue ...

DEMASIADOS ACTOS PARA UNA TRAGICOMEDIA

  Lillian Calm escribe: “A ratos me da por sentirme una especie de versátil espectadora de una tragicomedia en demasiados actos. Uno o más por día. Entre los últimos está el protagonizado por una de las comisiones de  la Convenci ó n que lleva un nombre m á s que grandilocuente (l é ase Subcomisi ó n de Estructura y Funcionamiento de la Convenci ó n Constitucional). Ésta aprobó los  dos primeros art í culos del reglamento de la entidad encargada de redactar la nueva Constituci ó n, pero cuidó de borrar una palabra… ignominiosa”. No sé si algunos convencionales se las dan de Magallanes, de Almagro o simplemente de Pedro de Valdivia, pero la verdad es que se los eligió para redactar una Constitución y, a estas alturas, muestran claros síntomas de querer refundar Chile. A ratos me da por sentirme una especie de versátil espectadora de una tragicomedia en demasiados actos. Uno o más por día. Entre los últimos está el protagonizado por una de las comisiones de la Convención qu...