SEGÚN DOÑA DELCY YA ARRANCA LA NAVIDAD

 

SEGÚN DOÑA DELCY
YA ARRANCA LA NAVIDAD

Lillian Calm escribe: “No se me han dado vuelta las hojas del calendario, pero de pronto revivo una vez más resabios de lo que ocurría año tras año en Venezuela en tiempos de Maduro”.

Pobre señora. Se confundió, porque a principios de noviembre, ni menos a fines de octubre, no es la Navidad, sino la noche de las calaveras, fantasmagórica oda al mal gusto que el comercio anuncia bajo el rótulo de Halloween.

Hace unos meses Trump presentó a la señora Delcy al mundo como la salvadora de su patria, Venezuela. No obstante, ella ha ido entre tumbos y más tumbos.

Y para colmo de males, en Naciones Unidas, allá en Nueva York, fue a saludar especialmente al no menos desprestigiado presidente español Pedro Sánchez, que sin duda no quería ser saludado por ella. Adláteres de Sánchez trataron de quitarle toda importancia al encuentro y lo consideraron simplemente protocolar. Sin embargo, no fue protocolar. Fue fraternal, al menos de parte de ella. Lo que no se supo es si aprovechó de invitarlo a Caracas, ahora a principios de noviembre, para celebrar con él una extemporánea Navidad.

No se me han dado vuelta las hojas del calendario, pero de pronto revivo una vez más resabios de lo que ocurría año tras año en la Venezuela de Maduro.

Resulta que ahora también Delcy ha llamado a celebrar la Navidad cuando no es Navidad. Cuando ni siquiera comienza el Tiempo de Adviento (no sé si sabrá siquiera lo que es, pero significa precisamente antes de la venida...).

Resulta que Navidad, Nochebuena, el nacimiento del Niño Jesús, no es el día que a mí se me antoje. O, en este caso, que se le antoje a doña Delcy. Es una gran fiesta litúrgica que corresponde a todo un ciclo previamente establecido.

Entiendo que no todos comprenden lo que es un ciclo litúrgico, pero doy fe de que muchos moros y todos los cristianos saben que ese tiempo anuncia al mundo la llegada del Niño Jesús. Este no es solo un acontecimiento trascendental para la cristiandad, sino para todos los hombres de buena voluntad.

No sé cómo anda la voluntad en algunos sectores de Caracas.

Si bien hay que hablar y escribir con tiento porque nuevamente nos estamos haciendo amigos (al menos en lo que a relaciones consulares se refiere) con esas autoridades tan versátiles, esto no quita silenciar las tremendas gaffes con las que uno a otro año (ayer Maduro y ahora Delcy) imponen a atribulados venezolanos una celebración navideña antes del 1° de noviembre.

Así la Navidad, una de las fiestas más importantes del año litúrgico, se transforma en otra medida del régimen post chavista que, al menos en cuanto ignorancia, parece no haber evolucionado.

Delcy no debería decidir a su antojo, cual Dios Padre, cuándo nace el Niño Jesús y, por ende, cuándo se celebra una fiesta como la Navidad.

Y menos hacerla coincidir con esa onerosa devoción por esqueletos y fantasmas que debe producirle un alborozo irrefrenable al mismísimo Diablo. Sobre todo, por el fundamento que esgrime la señora Delcy: Anuncio que el 1 de noviembre arranca la Navidad, porque yo sé que la Navidad también activa mucha actividad económica, pero principalmente activa la felicidad de los venezolanos. (sic).

 

 

Lillian Calm

Periodista

29-10-2026

 

 BLOG: www.lilliancalm.com


LC

Entradas populares de este blog

IGNORANCIA SUPINA

LA ZAGA DE NILAHUE… Y TAMBIÉN DE LOS BARAONA

APAGÓN, SOLO UNA METÁFORA