Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2025

ESE PESEBRE… QUE PUSO DIOS

Imagen
  ESE PESEBRE… QUE PUSO DIOS Lillian Calm escribe: “… cada  Adviento, es decir, en las cuatro semanas de preparación para la Navidad, busco en mi librero ya sin siquiera proponérmelo, mi ejemplar de  El Belén que puso Dios . Nunca he llegado a saber bien si es un libro para grandes o también con mucho para niños, pero la verdad es que ambos nos confundimos quizás con la misma expectación ante la espera de la venida y la llegada del Niño. De este Niño con mayúscula que es Dios”. La noticia, por supuesto, me interpela. Leo que en estas Navidades ha llegado en formato audio el clásico del autor Enrique Monasterio,  El Belén que puso Dios. Belén le dicen a nuestros pesebres en España y este libro viene a ser, como se lo ha definido, una contemplación del Nacimiento donde toda la creación —de la estrella al borrico— cumple su papel en el pesebre   que Dios soñó  desde mucho antes de la Creación.  Valga esa repetición. Ese libro, lo supe ahora, cumple treint...

CON CORINA RELEO "PIMPINELA ESCARLATA"

Imagen
  CON CORINA RELEO "PIMPINELA ESCARLATA" Lillian Calm escribe: “Si bien la trama no es de esas que ocurren todos los días, al leer los pormenores de la huida de la protagonista desde Caracas a Oslo vía Curazao algo me suena a  deja vu.  Un  deja vu  que no tiene, lo reconozco, casi nada de  deja vu…  Pero es que los recuerdos son impredecibles, van y vienen, y se asoman a la mente solo a veces y sin saber muy bien por qué. Quizás las dos historias (la de Machado y la que rememoro) nada tienen que ver, pero alguna imprevisible tecla me hace recordar las hazañas de  Pimpinela Escarlata”. Es curioso cómo funciona la mente. No dudo que el tema  María Corina Machado  dará para escribir novelas con argumentos espeluznantes, para crear filmes de esos con entradas agotadas (aún no conocemos  The End,  pero ya lo vaticinamos) y, quizás, hasta se pueda componer una ópera en tres actos, en que a una soprano se le encargue el rol de Machad...

POR QUÉ PERDIÓ LA CANDIDATA JARA

Imagen
  POR QUÉ PERDIÓ LA CANDIDATA JARA Lillian Calm escribe: “Sus antecedentes académicos no eran los mejores. Se dice (no he ido a la Facultad para corroborarlo) que salió tres veces mal en el examen de grado. Otros, más mordaces (no hay nada peor que la gente mordaz), aseguran que se pasó politiqueando horas de horas en el kiosco instalado en el patio de Derecho, durante todos sus años universitarios. Eso no le hacía mal a nadie, sino a sí mismo, pero al asumir la Primera Magistratura, y solo por chiripazo, fregó al país”. Una antiquísima propaganda electoral consistía en un gran afiche que interpelaba al lector con algo así como…  ¿Le daría una locomotora a un niño? El problema es que finalmente Chile le dio la locomotora a un niño, que no era ni es niño. Que quizás se hace el niño o, tal vez, su falencia es la falta de madurez… a pesar de que ya es cuarentón. La verdad es que fue elegido casi por chiripa, cuando nadie, ni siquiera sus amigos del Frente Amplio y del Partido Com...

DESDE LA FRONTERA ENTRE ARICA Y TACNA

Imagen
  DESDE LA FRONTERA ENTRE ARICA Y TACNA Lillian Calm escribe: Aquí no hay originalidad.  Parte de esta columna apareció en este mismo blog, pero los hechos protagonizados en estos días en la frontera norte (mientras el Presidente hacía soberanía en el extremo sur) me han llevado a re-editarla. Es un tema de décadas. Por eso vuelvo a revivir aquí un viaje en tren que hice (y por puro espíritu periodístico), a fines de 1985. Había ido a reportear una reunión de cancilleres en el hotel del Valle Azapa: ahí se encontraron por Chile, Jaime del Valle y, por Perú, Allan Wagner.  Como ya decía había ido a reportear, a fines de 1985, una reunión de cancilleres en el hotel del Valle Azapa: ahí se encontraron por Chile, Jaime del Valle y, por Perú, Allan Wagner. Este último había llegado y regresado en el Ferrocarril Tacna-Arica (propiedad del Estado del Perú). Encontré que el decimonónico tren era materia de un reportaje en sí y me decidí a hacer el recorrido. Cuando el entonc...