ESCALOFRÍO DE NOCHEBUENA

 

ESCALOFRÍO DE NOCHEBUENA

Lillian Calm escribe: “Pienso que en estas fiestas lo mejor que puedo hacer es regalarles este poema de Antonio Murciano que a mí, al menos, me llegó al alma”.

 

Un inusual escalofrío, pero escalofrío navideño al fin, experimenté al leer estos versos. Y no es un decir. Pertenecen al poeta español Antonio Murciano y, si bien no llevan título en la Antología de poemas a la Virgen, de Federico Delclaux, donde los encontré, en otros sitios aparecen individualizados como La Visitadora.

Incluso se ha filmado un video centrado en su argumento.

Pienso que en estas fiestas lo mejor que puedo hacer es regalarles este poema de Antonio Murciano, que a mí, al menos, me llegó al alma.

Hasta aquí yo.

 

 

La Visitadora 

 

Era Belén y era Noche buena la noche. 

Apenas si la puerta crujió cuando entrara. 

Era una mujer seca, harapienta y oscura


con la frente de arrugas y la espalda curvada.

 

 Venía sucia de barro, de polvo de caminos.

 La iluminó la luna y no tenía sombra.

Tembló María al verla; la mula no, ni el buey

rumiando paja y heno igual que si tal cosa.

 

 Tenía los cabellos largos color ceniza,


color de mucho tiempo, color de viento antiguo;

 en sus ojos se abría la primera mirada

y cada paso era tan lento como un siglo.

 

 Temió María al verla acercarse a la cuna.


En sus manos de tierra, ¡oh Dios!, ¿qué llevaría...?

Se dobló sobre el Niño, lloró infinitamente


y le ofreció la cosa que llevaba escondida.

 

 La Virgen, asombrada, la vio al fin levantarse.

 ¡Era una mujer bella, esbelta y luminosa!


El Niño la miraba. También la mula. El buey

mirábala y rumiaba igual que si tal cosa.

 

 Era en Belén y era Noche buena la noche. 

Apenas si la puerta crujió cuando se iba.

María al conocerla gritó y la llamó ¡Madre!

 Eva miró a la Virgen y la llamó ¡Bendita!

 

¡Qué clamor, qué alborozo por la piedra y la estrella!

Afuera aún era pura, dura la nieve y fría.


Dentro, al fin, Dios dormido sonreía teniendo


entre sus dedos niños, la manzana mordida.

 

 Solo me queda desearles una feliz y santa Navidad.

 

 

Lillian Calm

Periodista

21-12-2023

 

 BLOG: www.lilliancalm.com

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