Revisando diarios viejos me encontré con La Segunda del 28 de agosto de 1991. En su título de portada, rojo y en grandes caracteres, leí: Francia reconoce ‘error’ por Pascua. Esas letras gigantes no hicieron sino recordarme de inmediato los recientes acontecimientos protagonizados por la hasta hace muy poco embajadora de Chile en Nueva Zelanda, Manahi Pakarati, de ascendencia pascuense, que si bien tenía el cargo de embajadora (y es considerada de carrera) metió la pata y a fondo, en buen chileno. Además, en una materia tan delicada como lo es nuestra soberanía.
La carrera diplomática comienza por el tercer grado del escalafón y culmina, grado a grado. en ministro consejero. El ministro consejero puede o no ser designado embajador (el embajador es de confianza del Presidente de la República). Pero la carrera de esta diplomática no habría sido tan así… Al parecer hubo saltos de por medio.
Pakarati , la misma que como directora de Protocolo opacó a Boric el día de la asunción del mando con su preciosísimo atuendo pascuense, ahora pidió la autoderminación de Rapa Nui o Isla de Pascua: solicitó self-determination for Rapa Nui, en inglés, y también subió una imagen a Instagram con una leyenda en castellano.
Por supuesto se terminó su misión.
Vuelvo al ejemplar del diario La Segunda de 1991. Informó en portada, siempre en letras muy rojas: la Cancillería manifestó enérgico rechazo al embajador francés por emisión postal. Se refería a la circulación de sellos postales de la Polinesia francesa en que aparecía Pascua como parte de esos territorios. El entonces director de Política Bilateral de la Cancillería, embajador Carlos Bustos, no solo le pidió explicaciones al embajador francés, sino que solicitó que se adoptaran medidas suficientes para poner término inmediato a la utilización de esos sellos postales.
Por su parte el ministro de Planificación de la época, Sergio Molina (Gobierno de Aylwin), calificó el hecho como una imprudencia, algo insólito.
El subdirector de Correos de Francia, François Laborde (quien en esos días asistía en Chile a un seminario) aclaró que no tenemos ninguna reivindicación nacional en ese territorio y que la estampilla sería sacada de circulación.
El ministro de Defensa (era Patricio Rojas) explicó que la Cancillería ha hecho una protesta formal, en términos de rechazo absoluto de ese gesto francés. Tenemos que indagar todavía su origen, pero en todo caso es inaceptable. Será la Cancillería chilena la que, por sus conductos regulares obtenga la respuesta que corresponde del gobierno francés.
Asimismo, explicó que la Isla de Pascua es chilena desde 1888. Fue departamento de Chile desde 1864. Actualmente es provincia chilena y forma parte del territorio nacional, tan chileno como lo es (la isla de) Chiloé o cualquier otra de las islas nacionales.
Han transcurrido treinta y cinco años desde esa edición de La Segunda y ahora nada menos que a una embajadora de Chile se le ocurre solicitar la autodeterminación de Isla de Pascua. Por supuesto tuvo que recoger sus bártulos para regresar a Chile.
Al menos por ahora, según se ha informado, permanecerá en el Servicio Exterior.
Lillian Calm