HUMOR Y DRAMA EN PERÚ

 

Lillian Calm escribe: “Una salida que en un principio parecía incruenta –si no fuera por el jamás extinguido terrorismo- ha llevado a los peruanos a gastar energías en la invención de memes y chistes, porque humor y drama suelen estar emparentados”.

El sino parece confirmar que cuando una autoridad ataca a la prensa, cae no la prensa sino la autoridad. Fue a comienzos de este año. Un periodista le preguntó al entonces Presidente del Perú Pedro Castillo si le había mentido al país en unas declaraciones a la Fiscalía por determinados casos puntuales (entre otros, los ascensos en las Fuerzas Armadas), y Castillo pronunció la frase fatídica: “Esta prensa es un chiste”.

Desde el viernes a mediodía otros vientos corren en el Perú. En lo grueso sabemos que Castillo cayó enredado en su propia trama y, mientras los politólogos analizan un desenlace que veían venir, el peruano de la calle, quizás para apaciguar nervios, inventa más y más chistes en torno a ese ahora ex mandatario procedente de la cajamarquina Chota, un profesor con escasísima preparación y que no duró en el Palacio Pizarro ni un suspiro… suspiro limeño, quizás habría que agregar.

Una salida que en un principio parecía incruenta –si no fuera por el jamás extinguido terrorismo- ha llevado a los peruanos a gastar energías en la invención memes y chistes, porque humor y drama suelen estar emparentados.

Primero un chiste que surgió antes del día D, es decir, antes del 7 de diciembre de 2022:

.A Pedro Castillo le dicen el celular prepago.

-¿Por qué?

.Porque no tiene PLAN.

Luego en una fotografía se observa a Castillo junto a Aníbal Torres, también de Chota y quien fue su presidente del Consejo de Ministros. Este le dice (claro que supuestamente) a su ex mandatario: “Burro, te dije cierra que ya regreso. No que cierres el Congreso”.

Otra fotografía similar ilustra el pensamiento de ambos: mientras Torres elucubra “¿qué haría Hitler en este momento?”, Castillo mirando una revista masculla: “Que sigan pensando que sé leer”.

Un Tik Tok recuerda la entrevista con Biden en que Castillo le dice a duras penas “No mí tú, pero no you tú mí”.

Y un aviso: “Se vende casa con helipuerto en Chota”.

Otro:

“Perú es la embarrada. En cuatro horas nos quedamos sin Castillo. Sin Congreso, luego sin Presidente, tenemos la primera presidenta y capturaron a Castillo. Ni almuerzo aún”.

Al capturarlo -sigue la inventiva- lo llevaron temporalmente a una prefectura:

“En la prefectura están felices con la captura de Castillo. Ya habían armado el pesebre y les estaba faltando el burro”.

Y cuando Castillo dijo que lo habían drogado antes de hacer su última aparición como mandatario, el humor peruano se concentró en un meme brevísimo: “Nadie sabe exactamente cómo Keiko entró a palacio y drogó a Castillo”. Se refiere a Keiko Fujimori, la principal contendora de Castillo en unas elecciones presidenciales cuyos resultados aún no están del todo claros.

Por mi parte me quedo con una interrogante que nada tiene de humorística. Llega a ser lacerante:

¿Cómo en nuestra Cancillería, con un sólido bagaje de décadas, no existe una cabeza con un mínimo de conocimiento de política exterior, más aún vecinal, que le explicara al Presidente Gabriel Boric que el ex mandatario peruano, que fraguaba un autogolpe, apenas pendía de un hilo y carecía de gravitación en su propio país? Y vamos recibiéndolo en La Moneda hace solo horas; y vamos organizando viaje a Lima; y finalmente vamos emitiendo comunicados conjuntos, momento en que el propio peruano agradece la “cálida acogida” de Chile, lo que tras apenas unas horas y con la auto defenestración de Castillo, llevó a declaraciones tibionas y sucesivas del gobierno de Gabriel Boric, de las cuales las mismas autoridades tuvieron que dar explicaciones. Es ante estas evidencias que yo pierdo absolutamente todo el sentido del humor.

Pero podría haber sido peor: la directora de la División de las Américas de la Organización Human Rights Watch (HRW), Juanita Goebertus, calificó de lamentable que los gobiernos de Argentina, Bolivia, Colombia y México respondieran a la crisis política en Perú con un comunicado conjunto en que victimizan a Pedro Castillo y no se alude a las verdaderas causas de su caída.

Llego a pensar que más de un asesor de Boric, de dentro y fuera de la Cancillería, quizás sugirió a La Moneda suscribir esa declaración conjunta. Si fue así, a mi modo de ver… nos salvamos por un pelo.

 

 

PS ( Post Scriptum): Al cierre de esta columna recibo desde Perú quince videos que dejan de manifiesto otras quince equivocaciones de Pedro Castillo en quince intervenciones diferentes, todas de la vida real. Me da demasiada pena nuestro continente como para sumar también aquí esos otros quince yerros.

 

Lillian Calm

Periodista

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